25 de octubre de 2012

H. Mankell: Zapatos italianos


Henning Mankell: Italian Shoes.
Vintage Books, traducción al inglés de Laurie Thompson. 
Publicada en español por Tusquets Editores: Zapatos italianos.

Este libro es adentrarse en una nevera, en una nevera un tanto surrealista y peculiar. Excelente para combatir el calor tórrido del trópico o contrarrestar la transpiración excesiva de mediodías estivales.

Mankell habla de soledad: ineludible, deseada, con la que se convive sin apenas un resquicio de desconfianza. Habla de amor: individualista, calculado, ajeno a afectaciones; mezquino, aunque sincero. Habla de sentimientos disueltos en la dureza del invierno escandinavo. De hombres solos. De mujeres solas. De gente sola. De personajes curtidos por el frío, porque eso es lo que hay: un manto grueso de nieve y hielo impasible. Bajo él, los afectos se reprimen o apenas salen a entibiarse a la superficie. 

Queda un regusto a quietud pictórica, a emociones sepultadas, a reclusión y silencio. A paisaje de Giorgio de Chirico. En los pies del protagonista, unos zapatos italianos de calce perfecto hacen de la novela un cuadro de Magritte. Sólo que nórdico.

18 de octubre de 2012

F. Dostoievski: Memorias del subsuelo


Fiódor Dostoievski: Memorias del subsuelo.
Cátedra, Letras Universales, edición y traducción de Bela Martinova.


Si Gregor Samsa acepta sin comprender nada, este hombre cucaracha sabe más y algo sí entiende. Desde su alma lastimosa se hace grandes preguntas: ¿Y por qué no echamos abajo esa cordura, para que podamos vivir conforme a nuestra absurda voluntad? O: ¿De dónde sacan los sabios que el ser humano necesita ser virtuoso? O: ¿Cómo se puede desear algo conforme a logaritmos o tablas matemáticas?

No importa cuánto se eleve o exalte elucubrando, su torpeza y mala suerte lo devuelven invariablemente a las profundidades. Y en ese subsuelo oscuro, ¿de qué sirven las preguntas? Nos pesa ser de carne y hueso, dice. Hemos llegado a tomar la vida por un trabajo, dice. Nos persuadimos de que es mejor vivir conforme a los libros, dice. Pronto inventaremos la manera de nacer de las ideas, dice.

Y a golpe de pensamiento y realidades sobrevive el infeliz; atorado, sin rumbo, en el sumidero irracional de lo humano.