18 de julio de 2016

C. Peri Rossi: La noche y su artificio

Cristina Peri Rossi: La noche y su artificio.
Ediciones Cálamo.

Fueron días en los que la realidad quedó tocada por acontecimientos fuera de lo común, también llamados inusuales, extraordinarios. Días braceando entre libros de todo tipo. Leí envuelta en frío, al abrigo de bancas de escuela. Leí sola, y acompañada, sobre camas deshechas.

Leí COMUNIÓN bajo mantas —rojas— cobijando mi periodo. Caudillajes de útero: regazo-dolor, polvo húmedo, gametos disueltos en agua escarlata. Mutismo de muertes. «Ya sin voz / sin fe / sin aliento / sin espera». CONDICIÓN DE MUJER. Violaciones, desapariciones, tráfico impune, maltrato. CONNIVENCIA DE TODOS. Complicidad de la Comunidad Internacional.

Leer, escribir, son formas de sobrevivir a la oscuridad de la vida:
«Me pregunto qué haré
cuando ya no estés
y sea invierno en todas las estaciones
de los ferrocarriles de este mundo».

Modos de suavizar calamidades forzosas:
«Hacerte el amor
es una manera —torpe—
de decirte que te quiero».

Maneras de reírse:
«Nada es tan dramático
dices
[…]
Pero hay que ver cómo te irritan las erratas de los diarios».

Hace poco más de un mes, Peri Rossi publicó (con Cálamo también) Las replicantes, un nuevo poemario. Lectura futura —será—. Hermana de sangre de lo que en su poesía siempre habla: «la intensidad está en mi interior / pegada a mi fantasía».